Soy el sueño de una artista, de una pintora!

domingo, 30 de abril de 2017

La casa de las pesadillas

Etapa I mi niñez (1968)

  
   Una noche desperté en una cama grande con un bebe diminuto al lado, era mi hermana, yo tenía tres años estábamos solas y era muy entrada la noche, al sentirme sola quise ir a buscar a mi madre, subí por el cabezal de la cama y alcance la ventana abriendo un postigo de la parte superior y por ahí escapé, ahora que lo cuento parece irreal pero juro que es toda la verdad. llovía torrencialmente, estaba oscuro y no había nadie por las calles, creo recordar que lloraba bajo la lluvia, perecía un fantasmita, llegue hasta el único sitio que sabía llegar que era un parque ,no recuerdo como fue pero una señora se me acercó y supongo me preguntaría de donde venía, solo recuerdo que me acompaño hasta casa y me dijo que cerrará la ventana por donde entre de nuevo y que no escapará de nuevo que esperará a mi madre. 
Mi pequeñita hermana seguía durmiendo.
  Entre las pesadillas soñaba que mi madre estaba muerta con la cabeza colgada como un pollo desgañotado y con los ojos muy abiertos era una imagen terrorífica porque además era su cama estaba dentro de la iglesia junto al altar.. Supongo que era porque ella se hacía la muerta en esa posición para asustarme.
   Me recuerdo exhorta en mis pensamientos con unos tres años o más bien como alelada ajena a todo, todos hablaban y estaba lejana, indiferente, parecía ignorar lo que hablaban los adultos.
   Era una casa larga y extraña donde se unían dos casas a lo largo teniendo que recorrer la primera para acceder a la segunda casa; era una casa que me producía pesadillas nocturnos tenía una energía extraña y pesada, en esas pesadillas veía a mi madre con la cabeza con mucha espuma producida por el champú restregando su cabeza con fuerza y produciendo una cantidad exorbitada de espuma blanca y fantasmal eso era así también en la realidad.
   Era una casa construida con ladrillos mal puestos y asimétricos con aristas que te hacían daño al pasar pero su entrada era diferente con un patio grande y luminoso y dos ventanas en madera verdes teníamos una ardilla con su cola larga y pelirroja y yo pasaba largo rato contemplándola.
Continuaré...

La amiga que no quiero, pero no me abandona

Tengo una amiga, pesada, agobiante, insistente, aunque siempre es no bienvenida, ella insiste, ella quiere borrar mi sonrisa y nublar mis dí...